Las parejas tienen el don, por lo general, de la compensación. Donde uno anda cojo el otro es un ducho. Por ejemplo, cuando los herederos tienen fiebre miotro se convierte en un manojo de nervios y angustia total. Si fuera por el los llevaría a internar de urgencia con 37.5 de temperatura. Él simplemente no puede lidiar con la fiebre. Entonces entro yo en acción y me convierto en la enfermera más experta y contenedora de la tierra, termómetro en mano.
Cuando yo grito aterrorizada ante la cercanía, demasiado cercana, del arácnido que camina sobre el mismo sillón en el que estoy sentada viendo placidamente la tele, hacia mi; miotro baja corriendo la escaleras cual caballero de reluciente armadura a rescatarme de ese bicho peludo, negro, con venenosos colmillos que me paraliza con sus miles de ojos. (ojo que hablo de una bruta arañota, tipo tarántula).
Puedo cambiar la rueda del auto, arreglar broncas eléctricas, taladrar paredes, lijar, pintar, cargar cosas pesadas pero cuando de arañas (escorpiones, serpientes, cara de niños) se trata, ahí sí soy una damicela en peligro que necesita ser rescatada. Qué le vamos hacer!
2/12/08
24/11/08
dulce
Primogénito: Maaa me compras esto???
madrehistérica: qué es eso? ( con cara de terror ante lo desconocido?)
Primogénito: un dulce de tamarindo.
Madrehistérica: eso es un dulce? eso tiene chile!!!!
Primogénito: por eso, es un dulce!
Madrehistérica: va, listo. Esa cosa es un dulce, pero cuando lleguen alfajores no me pidas ni uno, tamos?!
madrehistérica: qué es eso? ( con cara de terror ante lo desconocido?)
Primogénito: un dulce de tamarindo.
Madrehistérica: eso es un dulce? eso tiene chile!!!!
Primogénito: por eso, es un dulce!
Madrehistérica: va, listo. Esa cosa es un dulce, pero cuando lleguen alfajores no me pidas ni uno, tamos?!
17/11/08
Madre hay una sola... por suerte.
Menos mal que hay una sola, qué hubiera sido de nosotros si teníamos más de una!!! Más que histéricas seríamos locas!!!
El viernes tuve la oportunidad de medir mi nivel de histeria al compararme con la madre de la mocosa esa que le da besos a MI sweet baby. (Lo tengo re contralado al tema, vieron?)Yo pensaba que era mamá gallina pero esta me gana.
La mamá de Mirna, así su nombre, me rezó una letanía de advertencias antes de permitir que me la llevara a pasar la tarde con nosotros. Mirna no toma leche, no come chocolate, no come carne, no come verduras crudas, sólo toma agua embotellada, no mira caricaturas en la tele y no salta. Sí, leyeron bien. Mirna no salta porque alergías multiples. Es más, me dijo que no podía dejar que viniera con nosotros porque no le había preparado su menú especial.
El viernes tuve la oportunidad de medir mi nivel de histeria al compararme con la madre de la mocosa esa que le da besos a MI sweet baby. (Lo tengo re contralado al tema, vieron?)Yo pensaba que era mamá gallina pero esta me gana.
La mamá de Mirna, así su nombre, me rezó una letanía de advertencias antes de permitir que me la llevara a pasar la tarde con nosotros. Mirna no toma leche, no come chocolate, no come carne, no come verduras crudas, sólo toma agua embotellada, no mira caricaturas en la tele y no salta. Sí, leyeron bien. Mirna no salta porque alergías multiples. Es más, me dijo que no podía dejar que viniera con nosotros porque no le había preparado su menú especial.
Casi la mato! Decirme eso delante del Chino Loco que estuvo preguntando desde el martes si ya era viernes!
Entiendo que una se preocupe cuando se enferman. Y que nos dé ansiedad dejarlos ir a casa de otras personas por primera vez. Pero no sé en qué puede influir las caricaturas a las múltiples alergías de la niña. Y mucho menos saltar.
Entiendo que una se preocupe cuando se enferman. Y que nos dé ansiedad dejarlos ir a casa de otras personas por primera vez. Pero no sé en qué puede influir las caricaturas a las múltiples alergías de la niña. Y mucho menos saltar.
La madre en cuestión estaba más angustiada que nada. Alegaba que seguramente iba a llorar por que volaba una mosca al no poder superar la separación de la madre por 3 horas! Y mientras la mujer intentaba safar de la promesa que le había hecho a su hija y al mio yo buscaba la manera de no putearla y contenerla. Todo fuera por evitar la decepción de mi Chino.
-Mirá quedate tranquila. Decime qué come y yo se lo preparo.
- Pero me da pena
- Ay nooo mujer, que pena ni que nada. Chino esta que se muere de ganas de invitar a tu nena a casa! Mira tengo pollo, papas y zanahorias, se las puedo hacer al vapor, o al horno... vos decime cómo. (que no se te escape que tenemos al peludo pastro alemán que tiene amplificador integrado en la garganta, que no se te escape porque no la deja venir ni en pedo!)
- Ay que pena, pero bueno. Las papas hervidas sin sal. Ah y si podés hacerle arroz blanco mejor, es la base de su dieta.
- Si vos decime, no te preocupes (pero dejame a la nena!)
Dejamos a la madre con los ojos llorosos y nos subimos al auto. Chino Loco feliz con su primera invitada, la abrazó todo el camino . Mirna ni se mosquió, no lloró, no pregunto por la madre, comió su comida de enferma y habló con su madre muy contenta una de las 3 veces que llamó para contastar que la nena estuviera bien. Ahh, y además se bajo sin que me diera cuenta medio litro de coca cola.
-Mirna, te tomaste todo el refresco?
- Si,mi mamá me da coca cola, dice que me hace bien.
13/11/08
40 días y 40 noches.
Nada puede ser más desesperante que la espera. Y no hablo de los 9 meses. Aunque siendo sincera para el noveno mes ya estaba diciéndole al inquilino que cuando quisiera salir estaba todo listo, la ropa, la cuna, los pañales y los progenitores ansiosos por verle la cara. Todos listos.
Llega el momento, nace el heredero y comienza la histeria. Y ellos, los otros, comienzan a dar vueltas como leones enjaulados. La cuenta regresiva se marca en el calendario esperando que los 40 días pasen en un abrir y cerrar de ojos, en lo que tarda en caer la hoja del árbol al suelo, en un suspiro. Y lidían con su amor desbordado por ese pequeñin que al fin les dió el gusto de apreciar las tetas del tamaño que siempre quisieron tuvieran sus mujeres.
Pero no, los pobres ahí andan. Aguantando vara. Viendo como nos absorben todo el tiempo y los pensamientos el nuevo integrante de la familia. Sintiendo que las horas duran más de lo debido.
Cuando al fin pasa el mes y medio, ansiosos, enomorados cual urgidos adolescentes, avanzan en plan seductor para encontrarse con una madre primeriza que además de histérica esta cansada, con sueño y por lo general con inseguridades.
Porque el sweet baby puede escuchar o despertarse en cualquier momento y ni modo que su llanto nos lleve al coitus interruptus. Porque los puntos de la episiotomía o los de la cesaría puede que no estén del todo curados a pesar de que el galeno diga que todo esta en orden. Porque las estrías nos acomplejan, la leche se sale con el orgasmo, porque los kilos de más aún no se fueron, porque nuestro cuerpo ya no es nuestro es del baby!!! por favor que somos vacas lecheras de alta productividad che!!! y porque en definitiva llevamos algo más de 9 meses sin tener cintura!
Y entonces ahí les ves las caritas, no a los babys, si no a los otros, contrariados, ¿deseperados?, con las ganas que se le salen por todas partes. Porque se deshacen de ganas de sentir y hacernos sentir. De corporizar el sentimiento de felicidad y porque las hormonas nunca tuvieron fama de saber esperar.
El punto es que luego no sólo los otros son los que andan más calientes que el sol. Nosotras también andamos con la hormona alborotada. No lo neguemos. Ta bien que andamos como mensas absortas en el baby pero bueno. Una cosa es una cosa y otra cosas es otra cosa, o no?
Hasta que al fin llega el día en que los planetas se alinean, la luna esta llena, el sweet baby justo se duerme temprano. Entonces el romanticismo surge, dependiendo el termostato interior, obvio. La acción queda en la cama... pero debajo de la almohada, esperando por noches que nos encuentren con menos sueño y cansancio a los dos.
O no les paso así?
Llega el momento, nace el heredero y comienza la histeria. Y ellos, los otros, comienzan a dar vueltas como leones enjaulados. La cuenta regresiva se marca en el calendario esperando que los 40 días pasen en un abrir y cerrar de ojos, en lo que tarda en caer la hoja del árbol al suelo, en un suspiro. Y lidían con su amor desbordado por ese pequeñin que al fin les dió el gusto de apreciar las tetas del tamaño que siempre quisieron tuvieran sus mujeres.
Pero no, los pobres ahí andan. Aguantando vara. Viendo como nos absorben todo el tiempo y los pensamientos el nuevo integrante de la familia. Sintiendo que las horas duran más de lo debido.
Cuando al fin pasa el mes y medio, ansiosos, enomorados cual urgidos adolescentes, avanzan en plan seductor para encontrarse con una madre primeriza que además de histérica esta cansada, con sueño y por lo general con inseguridades.
Porque el sweet baby puede escuchar o despertarse en cualquier momento y ni modo que su llanto nos lleve al coitus interruptus. Porque los puntos de la episiotomía o los de la cesaría puede que no estén del todo curados a pesar de que el galeno diga que todo esta en orden. Porque las estrías nos acomplejan, la leche se sale con el orgasmo, porque los kilos de más aún no se fueron, porque nuestro cuerpo ya no es nuestro es del baby!!! por favor que somos vacas lecheras de alta productividad che!!! y porque en definitiva llevamos algo más de 9 meses sin tener cintura!
Y entonces ahí les ves las caritas, no a los babys, si no a los otros, contrariados, ¿deseperados?, con las ganas que se le salen por todas partes. Porque se deshacen de ganas de sentir y hacernos sentir. De corporizar el sentimiento de felicidad y porque las hormonas nunca tuvieron fama de saber esperar.
El punto es que luego no sólo los otros son los que andan más calientes que el sol. Nosotras también andamos con la hormona alborotada. No lo neguemos. Ta bien que andamos como mensas absortas en el baby pero bueno. Una cosa es una cosa y otra cosas es otra cosa, o no?
Hasta que al fin llega el día en que los planetas se alinean, la luna esta llena, el sweet baby justo se duerme temprano. Entonces el romanticismo surge, dependiendo el termostato interior, obvio. La acción queda en la cama... pero debajo de la almohada, esperando por noches que nos encuentren con menos sueño y cansancio a los dos.
O no les paso así?
12/11/08
Sorpresas 3.1
Con el primogénito pasamos hace año y medio una etapa de enamoramiento total de una nena llamada Lucia. Le rompió el corazón, y lo digo en serio. Estuvo sumido en una tristeza durante mes y medio por esta niña que de un día para el otro le aplico la ley del hielo sin más. Se pueden imaginar lo bien (grrrrr) que me caía esa insensible, soberbia, ególatra, inmadura e irresponsable niña de 6 años!!!! Y hoy en día sigue diciendo que su único amor fue esa tal Lucia.
Bueno, hoy fui por el chino loco, el benjamín, el que el próximo 21 de noviembre recién cumplirá 4 años!!!!!. Y me salió con esto:
Yo ya no me fió. Llegan con cara de nenas dulces y luego le rompen el corazón. Son todas una manga de de de de entes que sólo quieren llevarse a MIS hermosos, honestos, sensibles, educados y cariñosos nenes. He dicho!
Voy por un té de tila.
nota*: idioma Chino Loco. Ahí vamos con la terapia de lenguaje.
Bueno, hoy fui por el chino loco, el benjamín, el que el próximo 21 de noviembre recién cumplirá 4 años!!!!!. Y me salió con esto:
Chino Loco:
maaa, pueo invita a mi ovia kasa el vienes?*
madre histérica:
tu qué amor? (con el cuello contracturado y el ojo palpitándome)
Chino Loco:
a mi ovia, siiii? (y me arrastró hasta donde estaba la madre de ESA mocosa muy bien peinadita con 6 litros de gel y sonrisa angelical/endemoniada)
Yo ya no me fió. Llegan con cara de nenas dulces y luego le rompen el corazón. Son todas una manga de de de de entes que sólo quieren llevarse a MIS hermosos, honestos, sensibles, educados y cariñosos nenes. He dicho!
Voy por un té de tila.
nota*: idioma Chino Loco. Ahí vamos con la terapia de lenguaje.
11/11/08
Sumando puntos
Como mamá sé que no soy la mejor y tampoco la peor. Fluctúo en un promedio aceptabale con sus características variaciones dependiendo la combinación explosiva de mucho cansancio y poca paciencia.
Sé que puedo ponerme como loca con algunas cosas. Como cuando al primogénito le da por comportarse cual adolescente antes de tiempo. Sé que puedo sacar las garras para defender a los cachorros y puedo desbordar melcocha y baba cuando hacen esas cosas que a una le inflan el coure. Pero lo que no sé es hacer puntos extras.
Cuando dejó a los chicos siempre les doy un beso, un abrazo y les digo que traten de divertirse aprendiendo. Sip, que traten a pesar del bodrio que les tocó por maestros. Y los enanos entran contentos, sin escenas, tranquilos. Así que yo me doy la media vuelta y chau. Listo.
Pero parece que existe una especie de madre de la que no tenía conocimiento alguno. Una fémina a la que se le concedió un perfil mítico. Al fiel estilo Penélope, esta madre se queda ahí parada cual estatua viviente y espera. No se queda chismeando con otras. No, ella espera. Qué cosa espera? ni la más remota idea. Asi que para quitarme la duda, ayer me quedé observándolas desde la comodidad de mi auto.
Mientras pasaban los minutos imaginaba mil situaciones. Intentos de fuga por parte de los niños que quedan frustrados ante el muro de madres estatuas. Docentes en plena crisis nerviosas huyendo de sus alumnos amotinados que deben regresar resignadas al salón al ver a la madres estatuas, o grupos de niños que son llevados de paseo sin autorización al parque de la esquina. Y ahí están las madres estatuas procurando se cumplan las reglas.
Pero no. En los 30 minutos que perdí adormeciendo mis posaderas en el auto no paso nada de esto. Nisiquiera se volvió abrir el portón del colegio, nadie salió, nadie entró nisiquiera un niño llegó tarde!. Nada absolutamente nada.
Entonces ya desesperada, salí de mi punto de observación y fuí directo a encarar a una de esas madres estatatuas. Y la respuesta a mi:
Sé que puedo ponerme como loca con algunas cosas. Como cuando al primogénito le da por comportarse cual adolescente antes de tiempo. Sé que puedo sacar las garras para defender a los cachorros y puedo desbordar melcocha y baba cuando hacen esas cosas que a una le inflan el coure. Pero lo que no sé es hacer puntos extras.
Cuando dejó a los chicos siempre les doy un beso, un abrazo y les digo que traten de divertirse aprendiendo. Sip, que traten a pesar del bodrio que les tocó por maestros. Y los enanos entran contentos, sin escenas, tranquilos. Así que yo me doy la media vuelta y chau. Listo.
Pero parece que existe una especie de madre de la que no tenía conocimiento alguno. Una fémina a la que se le concedió un perfil mítico. Al fiel estilo Penélope, esta madre se queda ahí parada cual estatua viviente y espera. No se queda chismeando con otras. No, ella espera. Qué cosa espera? ni la más remota idea. Asi que para quitarme la duda, ayer me quedé observándolas desde la comodidad de mi auto.
Mientras pasaban los minutos imaginaba mil situaciones. Intentos de fuga por parte de los niños que quedan frustrados ante el muro de madres estatuas. Docentes en plena crisis nerviosas huyendo de sus alumnos amotinados que deben regresar resignadas al salón al ver a la madres estatuas, o grupos de niños que son llevados de paseo sin autorización al parque de la esquina. Y ahí están las madres estatuas procurando se cumplan las reglas.
Pero no. En los 30 minutos que perdí adormeciendo mis posaderas en el auto no paso nada de esto. Nisiquiera se volvió abrir el portón del colegio, nadie salió, nadie entró nisiquiera un niño llegó tarde!. Nada absolutamente nada.
Entonces ya desesperada, salí de mi punto de observación y fuí directo a encarar a una de esas madres estatatuas. Y la respuesta a mi:
Madre histérica:
Pasa algo? por qué te quedas todas las mañanas esperando?
Madre estatua:
fue: no, no pasa nada. Pero me quedo por si pasara algo. Nunca se sabe.
Y sonrió. Encima sonrió, con esa mueca sobradora de "yo que soy mejor madre que vos me quedó esperando lo que nadie espera".
Madre histérica:
ahhh, lástima que no tengo tiempo para perder, sino también me quedó juntando puntos para la madre abnegada del año.
7/11/08
El odio
En estos 7 años de maternidad mi paciencia se ha ido reduciendo. Porque eso de que con los hijos una se vuelve una fuente inagotable de paciencia y serenidad, no es verdad. Pero he ganado algo, una capacidad que ha ido creciendo con el tiempo y que seguirá creciendo. Descubrí el odio.
Odio las cosas que vienen a darte vuelta el ritmo que tanto cuesta seguir. Porque la tos con flemas, la varicela, las anginas, todos esas enfermedades comunes que les tocan a los chicos te ponen como loca. Y peor aún cuando las medicinas se tardan semanas en hacer efecto.
Odio las caritas apagadas y los ojitos brillosos, odio los juguetes tirados por toda la casa, odio la fiebre que voltea a tus hijos y no pueden tirar los juguetes que odias ver tirados, pero que odias menos eso que la fiebre. Odio las medicinas que saben horribles.
Odio la pila de ropa sucia que nunca baja de tamaño, odio los platos para lavar, odio los gérmenes, odio los mocos secos en la nariz, los que cuelgan y los que se quedan en la manga de la ropa cuando se limpian. Odio las peleas para que desayunen, almuercen, cenen o se bañen. Odio el berrinche que hacen cuando no quieren salirse del baño. Odio las negociaciones interminables para que no se lleven todos sus juguetes cuando vas al super, odio el minuto previo a salir de paseo cuando se ensucian la ropa, odio el minuto posterior a salir de la casa cuando ahora sí quieren hacer pis, odio decir no cada cinco minutos a difrentes cosas: no te subas a la mesa, no corras en la calle, no saltes ahí, ahhh puros no. Es de las cosas más aburridas y desgastantes que he hecho en mi vida.
Odio cuando el perro cambia de pelo, odio no saber qué cocinar, odio los berrinches en público y las miradas reprobatorias de la gente que ve el berrinche.
Odio las tareas en viernes, odio los accidentes domésticos que te pegan un susto de madre mía pero odio más cuando los accidentes dejen ser sustos y se ponen peor.
Odio que los herederos se enojen y más odio cuando están tristes, odio a los que los lastiman.
y por sobre todo odio odiar.
Odio las cosas que vienen a darte vuelta el ritmo que tanto cuesta seguir. Porque la tos con flemas, la varicela, las anginas, todos esas enfermedades comunes que les tocan a los chicos te ponen como loca. Y peor aún cuando las medicinas se tardan semanas en hacer efecto.
Odio las caritas apagadas y los ojitos brillosos, odio los juguetes tirados por toda la casa, odio la fiebre que voltea a tus hijos y no pueden tirar los juguetes que odias ver tirados, pero que odias menos eso que la fiebre. Odio las medicinas que saben horribles.
Odio la pila de ropa sucia que nunca baja de tamaño, odio los platos para lavar, odio los gérmenes, odio los mocos secos en la nariz, los que cuelgan y los que se quedan en la manga de la ropa cuando se limpian. Odio las peleas para que desayunen, almuercen, cenen o se bañen. Odio el berrinche que hacen cuando no quieren salirse del baño. Odio las negociaciones interminables para que no se lleven todos sus juguetes cuando vas al super, odio el minuto previo a salir de paseo cuando se ensucian la ropa, odio el minuto posterior a salir de la casa cuando ahora sí quieren hacer pis, odio decir no cada cinco minutos a difrentes cosas: no te subas a la mesa, no corras en la calle, no saltes ahí, ahhh puros no. Es de las cosas más aburridas y desgastantes que he hecho en mi vida.
Odio cuando el perro cambia de pelo, odio no saber qué cocinar, odio los berrinches en público y las miradas reprobatorias de la gente que ve el berrinche.
Odio las tareas en viernes, odio los accidentes domésticos que te pegan un susto de madre mía pero odio más cuando los accidentes dejen ser sustos y se ponen peor.
Odio que los herederos se enojen y más odio cuando están tristes, odio a los que los lastiman.
y por sobre todo odio odiar.
2/11/08
Tarde pero seguro... Feliz Día de Muertos.
se presentan siempre ellas
Por un lado la vida y por otra Doña Catrina.
A la doña casi siempre le toca esperar su entrada
Pero hay veces que impaciente mete mano adelantada
Cuando de buenas anda sólo una vida se lleva
Pero cuando anda cabrona, no tiene madre la doña!
Hoy es día de los muertos y por eso yo le digo
No sea mala Doña Cata, espere mejor tantito.
Mire que mucho nos falta pa pasearla por el barrio.
Por acá rondamos muchas mamás y papás
Y ya viera usté mi Cata el sustote que tenemos
De pensar que un día venga por los herederos
Por eso hoy le dedico esta humilde calavera
Que sin seguir las reglas, quiere festejar su día
le pusimos sempasuchitl y un poquito de tequila
Por un lado la vida y por otra Doña Catrina.
A la doña casi siempre le toca esperar su entrada
Pero hay veces que impaciente mete mano adelantada
Cuando de buenas anda sólo una vida se lleva
Pero cuando anda cabrona, no tiene madre la doña!
Hoy es día de los muertos y por eso yo le digo
No sea mala Doña Cata, espere mejor tantito.
Mire que mucho nos falta pa pasearla por el barrio.
Por acá rondamos muchas mamás y papás
Y ya viera usté mi Cata el sustote que tenemos
De pensar que un día venga por los herederos
Por eso hoy le dedico esta humilde calavera
Que sin seguir las reglas, quiere festejar su día
le pusimos sempasuchitl y un poquito de tequila
pa ponerla bien alegre justo hoy que viene de visita.
Quería compartir con ustedes este día tan especial. Es la fiesta que hizo que terminara por enamorarme de esta tierra mexica.
Como buena porteña llegue a la defensiva ante esta cosa de celebrar la muerte. Pero descubrí una noche de muertos en la explanada de la facultad de medicina la maravilla de doña Catrina y su séquito de calacas, todas tan elegantes, que se paseaban buscando a quién tomar del brazo e incluso sacar a bailar.
Día de muertos es la fecha en que todos recordamos con alegría a nuestros muertos, nos quitamos el miedo, nos vamos al cementario a chupar y escuchar la música preferida del muerto. Incluso nos chupamos los dedos con la comida favorita del difunto.
Es la manera de honrar la memoría del que se nos fué, con su altar lleno de flores, de sal, agua y azúcar, de papel picado de colores, de flores de sempasuchitl, de nubes y dientes de león. Con su delicioso pan de muertos, los tamales y los dulces.
Hay quienes hacen un arte de esto. Ofrendas de varios niveles, colores, comidas y bebidas. Un trabajo que puede llevar varios días. Todo por el muerto que viene a visitarnos, hoy en su día de muertos.
En casa, la ofrenda es más modesta. Esta dedicada a mi suegro, que por desgracia sólo pude conocer durante 6 meses. Don Jorge era diabético y era una goloso con masyúsculas. Así que hoy, sé que se dará un festín con sus coquitas y canelitas. Nosotros nos daremos el gusto con las calaveras de chocolate, la cual tiene el nombre de cada uno de nosotros escrito en el cráneo.
Por sus seres queridos que se fueron, que tengan un buen recuerdo y feliz día de los muertos.
28/10/08
CAMBIO MITO 8
El 10% de los niños, menores de 10 años, a los que sólo les gusta beber agua, no es normal.
24/10/08
Salú compadres y comadres!!!!
Están todos invitados a levantar su mano en alto como si sostuvieran una helada copa de champagne, aunque yo personalmente prefiero la sidra. Qué poco glamour el mío.
Hoy llegamos a ser 2.000 visitas/lectores en este blog y por eso quiero brindar con tod@s ustedes. Muchas gracias!
A la salud y buena vida de los lectores histéricos y sus respectivas descendencias presentes, próximas y futuras, hoy me bajo la botella de sidra completita!!!!
Salú manitos!!!! hip!
Los quiero requeteharto!!!
Hoy llegamos a ser 2.000 visitas/lectores en este blog y por eso quiero brindar con tod@s ustedes. Muchas gracias!
A la salud y buena vida de los lectores histéricos y sus respectivas descendencias presentes, próximas y futuras, hoy me bajo la botella de sidra completita!!!!
Salú manitos!!!! hip!
Los quiero requeteharto!!!
21/10/08
Ciencia con conciencia.
Hace unos días apareció esta noticia. La maravilla de las células madre salvará a su hermano. Éste bebe llegó al mundo sin heredar la enfermedad que pone en riesgo a su hermano mayor, gracias a la manipulación genética.
Estuve rumiendo esta noticia, pensandola desde distintos puntos de vista y no logro ponerme de acuerdo en la opinión que tengo al repecto. Lo único que me queda claro que es siempre siempre siempre la ciencia tenga cociencia.
Estuve rumiendo esta noticia, pensandola desde distintos puntos de vista y no logro ponerme de acuerdo en la opinión que tengo al repecto. Lo único que me queda claro que es siempre siempre siempre la ciencia tenga cociencia.
CAMBIO MITO 7
El 10% de niños, menores de 10 años, a los que le gusta comer frutas y verduras de todo tipo, no es normal.
15/10/08
Yo era una vaca lecheeeeraaaa, no era una vaca cualquiera...
Daba leche todo el día, hay que vaca tan más linda! Tolón tolón... tolón tolón!!!
La verdad es que nunca me caractericé por ser dueña de una esbelta figura, siempre fui curvilínea, más bien era más curva que línea. Y para la época de producción masiva de elixir, pufff era una cosa impresionante.
Yo me acuerdo que cuando iba al curso psicoprofiláctico (acá le dicen así, pero es el curso pre parto) me decían que la primera leche, el calostro, era una cuestión de fe. Y la verdad me asusté porque yo así que digamos mucha fe no tengo, ergo estaba frita! Resulto que no, que el calostro existe aún sin fe alguna; un total alivio para mi.
No me olvido más cuando la pediatra apenas nació el primogénito dijo: este niño viene con hambre (se estaba chupando tres deditos!!!) y zas! lo puso directo en la teta para que comiera, mientras yo seguía crucificada en la camilla del quirófano esperando que el ginecólogo terminara de remendarme. Con el chino loco paso lo mismo.
Digamos que la facilidad con que mis sweet babys se prendieron al elixir compensó lo frustrada que me sentí cuando acabe en cesarias de urgencia después de tres horas de pujo a la viva México! (o sea sin anestesia alguna) que no sirvieron pa nada. Porque es así, después de tanta preparación y convencimiento en pro de un parto natural y humanizado te frustras cuando te salen con que se acabó lo que se daba y a cesaria m´hijita!
Y sinceramente es que la lactancia materna es una maravilla. Es gratis, práctica, portátil, siempre esta calentita y no tenés que esterilizar ningún biberón. Además ese periodo me dejó los recuerdos más tiernos, reconfortantes y grandiosos. Y si mother nature no te dotó de glándulas grandes pues tenés asegurado un aumento de talla bastante significativo durante este periodo. También dejó recuerdos al estilo "tierra tragame"! porque mientras son los primeros días esta todo bien. Por lo general estas en el hospital, lidiando con que el sweet baby succiones como se debe para evitar futuras grietas en los pezones, etc etc. Pero cuando baja la leche, je! eso si que esta cañón!
A mi me pasó estando en casa. Mi madre estaba bañando a su primer nieto muy nerviosamente. El primogénito empezó a llorar y mi cerebro cocodrilezco desató una cantidad incontenible de leche. Resultado: estaba empapada! El baby llorando desgarradoramente (bueno, sólo llorando en realidad pero recuerden que era primeriza y además estaba muy susceptible), mi madre más nerviosa que nunca. Tanto reclamo y hormonas alboratadas hicieron que acabara llorando como mensa. JA ja!
Después de ese incidente me volví compradora compulsiva de protectores mamarios. Nunca más volví a empaparme de esa manera, pero no faltaron las veces que le dió hambre al primogénito en algún lugar público y pues, lógicamente, sacaba el siempre listo elixir. Y zas! que la leche brotaba cual fuente de Trevi. Te querés matar cuando eso pasa. El baby se sobresalta ante el chorro lácteo que le cae en los ojitos y una no sabe qué hacer primero, si calmar al heredero o procurar que la fuga cese de inmediato.
A mucha honra puedo decir que mi producción láctea era ISO 9000. El freezer/congelador se había convertido, en un par de días, en una cava de mamaderas/biberones / mamilas de 8 onzas (210ml) que lo ocupaban todo. Yo me “ordeñaba” con mi saca leche manual y tuve la suerte de no sufrir por escasez. Además eso de tener mi propia cava me dio la oportunidad de dejar al progenitor a cargo del sweet baby y yo salir a dar unas vueltas cuando el encierro y la demanda continúa se tornaban agobiantes.
Lo que nunca pude entender es a esas madres que cada vez que alimentaban a sus sweet babys se ponían cuatrocientos mil telas encima cual burka. Cómo hacían pa lidiar con tanto cosa sigue siendo un misterio para mi. Yo como siempre andaba con remeras/playeras perfeccioné la técnica. Con una sola mano desabrochaba el sostén maternal por debajo de la remera, levantaba lo suficiente para que el primogénito comiera a gusto y listo! No tenía que ir cargando ese pedazo de tela con mosquitero a modo de respirador que muchas se ponen en el hombre cubriendo por completo al pequeño comensal.
Fuí la orgullosa vaca lechera de mis vástagos durante un año entero. Pase con valentía el periodo en que aparecieron los temibles dientecitos, y saqué una fuerza inquebrantable cuando tuve que empezar a negarles el elixir porque ya estaban grandecitos pa seguir prendidos a la teta. Eso si, cada vez que veo a una mamá dándole pecho a su baby me entra una ternura maravillosa que hasta ganas de tener otro. Por suerte me dura unos minutos y vuelvo a la normalidad.
La verdad es que nunca me caractericé por ser dueña de una esbelta figura, siempre fui curvilínea, más bien era más curva que línea. Y para la época de producción masiva de elixir, pufff era una cosa impresionante.
Yo me acuerdo que cuando iba al curso psicoprofiláctico (acá le dicen así, pero es el curso pre parto) me decían que la primera leche, el calostro, era una cuestión de fe. Y la verdad me asusté porque yo así que digamos mucha fe no tengo, ergo estaba frita! Resulto que no, que el calostro existe aún sin fe alguna; un total alivio para mi.
No me olvido más cuando la pediatra apenas nació el primogénito dijo: este niño viene con hambre (se estaba chupando tres deditos!!!) y zas! lo puso directo en la teta para que comiera, mientras yo seguía crucificada en la camilla del quirófano esperando que el ginecólogo terminara de remendarme. Con el chino loco paso lo mismo.
Digamos que la facilidad con que mis sweet babys se prendieron al elixir compensó lo frustrada que me sentí cuando acabe en cesarias de urgencia después de tres horas de pujo a la viva México! (o sea sin anestesia alguna) que no sirvieron pa nada. Porque es así, después de tanta preparación y convencimiento en pro de un parto natural y humanizado te frustras cuando te salen con que se acabó lo que se daba y a cesaria m´hijita!
Y sinceramente es que la lactancia materna es una maravilla. Es gratis, práctica, portátil, siempre esta calentita y no tenés que esterilizar ningún biberón. Además ese periodo me dejó los recuerdos más tiernos, reconfortantes y grandiosos. Y si mother nature no te dotó de glándulas grandes pues tenés asegurado un aumento de talla bastante significativo durante este periodo. También dejó recuerdos al estilo "tierra tragame"! porque mientras son los primeros días esta todo bien. Por lo general estas en el hospital, lidiando con que el sweet baby succiones como se debe para evitar futuras grietas en los pezones, etc etc. Pero cuando baja la leche, je! eso si que esta cañón!
A mi me pasó estando en casa. Mi madre estaba bañando a su primer nieto muy nerviosamente. El primogénito empezó a llorar y mi cerebro cocodrilezco desató una cantidad incontenible de leche. Resultado: estaba empapada! El baby llorando desgarradoramente (bueno, sólo llorando en realidad pero recuerden que era primeriza y además estaba muy susceptible), mi madre más nerviosa que nunca. Tanto reclamo y hormonas alboratadas hicieron que acabara llorando como mensa. JA ja!
Después de ese incidente me volví compradora compulsiva de protectores mamarios. Nunca más volví a empaparme de esa manera, pero no faltaron las veces que le dió hambre al primogénito en algún lugar público y pues, lógicamente, sacaba el siempre listo elixir. Y zas! que la leche brotaba cual fuente de Trevi. Te querés matar cuando eso pasa. El baby se sobresalta ante el chorro lácteo que le cae en los ojitos y una no sabe qué hacer primero, si calmar al heredero o procurar que la fuga cese de inmediato.
A mucha honra puedo decir que mi producción láctea era ISO 9000. El freezer/congelador se había convertido, en un par de días, en una cava de mamaderas/biberones / mamilas de 8 onzas (210ml) que lo ocupaban todo. Yo me “ordeñaba” con mi saca leche manual y tuve la suerte de no sufrir por escasez. Además eso de tener mi propia cava me dio la oportunidad de dejar al progenitor a cargo del sweet baby y yo salir a dar unas vueltas cuando el encierro y la demanda continúa se tornaban agobiantes.
Lo que nunca pude entender es a esas madres que cada vez que alimentaban a sus sweet babys se ponían cuatrocientos mil telas encima cual burka. Cómo hacían pa lidiar con tanto cosa sigue siendo un misterio para mi. Yo como siempre andaba con remeras/playeras perfeccioné la técnica. Con una sola mano desabrochaba el sostén maternal por debajo de la remera, levantaba lo suficiente para que el primogénito comiera a gusto y listo! No tenía que ir cargando ese pedazo de tela con mosquitero a modo de respirador que muchas se ponen en el hombre cubriendo por completo al pequeño comensal.
Fuí la orgullosa vaca lechera de mis vástagos durante un año entero. Pase con valentía el periodo en que aparecieron los temibles dientecitos, y saqué una fuerza inquebrantable cuando tuve que empezar a negarles el elixir porque ya estaban grandecitos pa seguir prendidos a la teta. Eso si, cada vez que veo a una mamá dándole pecho a su baby me entra una ternura maravillosa que hasta ganas de tener otro. Por suerte me dura unos minutos y vuelvo a la normalidad.
9/10/08
CAMBIO MITO 6
El 1% de padres/madres primerizos con bebes recién nacidos que no se levantan a cada rato en las noches, no es normal!!!!
7/10/08
La ayuda no ayuda
Cuando chino loco era un sweet baby recién nacido me encontré en una situación bastante particular.
Mi modelo a seguir histérico, o sea mi madre, había llegado a la tierra del nopal dispuesta a quedarse 6 meses ofreciéndose como ayuda a la parturienta que había decidido no darse de baja de la facultad, porque hija de tigresa pintita, podía con todo!!!
Demás esta decir que la ayuda como tal nunca llegó. El aporte de mi madre se observaba en el nivel de stress elevado que me provocaba su siempre insatisfecha presencia. La veía limpiar obsesivamente espacios que yo había limpiado 5 minutos antes, poner en un nuevo lugar cualquier objeto que estorbara a su concepción estética, si es que no terminaba en la basura. La veía ignorar al primogénito cuando llegaba a contarle algo, aduciendo que no le entendía. Entonces al no prestarle atención de alguna manera "forzaba" al niño a que hablara mejor.
El hecho es que un día se levantó con el pie equivocado y terminó haciendo escena digna de culebrón mexicano, cuando haciendo mi mayor esfuerzo diplomático, le pedí que dejara de limpiar todo el día porque me ponía histérica!.
La respuesta a esa solicitud se hizo medio sentir en el momento en que le dí aviso, entre respiración y respiración, que me iba al hospital y que necesitaba mimara y contuviera al primogénito durante mi ausencia. Ella dijo:
Mi modelo a seguir histérico, o sea mi madre, había llegado a la tierra del nopal dispuesta a quedarse 6 meses ofreciéndose como ayuda a la parturienta que había decidido no darse de baja de la facultad, porque hija de tigresa pintita, podía con todo!!!
Demás esta decir que la ayuda como tal nunca llegó. El aporte de mi madre se observaba en el nivel de stress elevado que me provocaba su siempre insatisfecha presencia. La veía limpiar obsesivamente espacios que yo había limpiado 5 minutos antes, poner en un nuevo lugar cualquier objeto que estorbara a su concepción estética, si es que no terminaba en la basura. La veía ignorar al primogénito cuando llegaba a contarle algo, aduciendo que no le entendía. Entonces al no prestarle atención de alguna manera "forzaba" al niño a que hablara mejor.
El hecho es que un día se levantó con el pie equivocado y terminó haciendo escena digna de culebrón mexicano, cuando haciendo mi mayor esfuerzo diplomático, le pedí que dejara de limpiar todo el día porque me ponía histérica!.
La respuesta a esa solicitud se hizo medio sentir en el momento en que le dí aviso, entre respiración y respiración, que me iba al hospital y que necesitaba mimara y contuviera al primogénito durante mi ausencia. Ella dijo:
Mi madre:
"a ver nena, acá vamos a definir qué tiene que hacer cada quien, yo vine a ayudarte pero como esta visto que no puedo no sé por qué me pedís que me encargue de mi nieto"Madrehistérica en medio de contracción:
mira má, lo que menos necesito ahora es que me empecés a pelear
Mi madre:
Yo no te estoy peleando, pero no sé para qué me pedís que haga semejante viaje si no te puedo ayudar en nada...
Evidentemente la dejé discutiendo con la pared y me fuí a parir a Chino loco. La mera mera consecuencia se evidenció cuando a mi regreso del hospital me comunicó que dado que yo no quería su ayuda y su presencia me alteraba, ella había decidió cambiar el vuelo y regresar a Buenos Aires 5 meses antes de lo previsto.
Azotó la puerta y se fue. Dejándome con el primogénito de 3 años, el recién nacido y los puntos de la cesaría.
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