15/10/08

Yo era una vaca lecheeeeraaaa, no era una vaca cualquiera...

Daba leche todo el día, hay que vaca tan más linda! Tolón tolón... tolón tolón!!!

La verdad es que nunca me caractericé por ser dueña de una esbelta figura, siempre fui curvilínea, más bien era más curva que línea. Y para la época de producción masiva de elixir, pufff era una cosa impresionante.

Yo me acuerdo que cuando iba al curso psicoprofiláctico (acá le dicen así, pero es el curso pre parto) me decían que la primera leche, el calostro, era una cuestión de fe. Y la verdad me asusté porque yo así que digamos mucha fe no tengo, ergo estaba frita! Resulto que no, que el calostro existe aún sin fe alguna; un total alivio para mi.

No me olvido más cuando la pediatra apenas nació el primogénito dijo: este niño viene con hambre (se estaba chupando tres deditos!!!) y zas! lo puso directo en la teta para que comiera, mientras yo seguía crucificada en la camilla del quirófano esperando que el ginecólogo terminara de remendarme. Con el chino loco paso lo mismo.

Digamos que la facilidad con que mis sweet babys se prendieron al elixir compensó lo frustrada que me sentí cuando acabe en cesarias de urgencia después de tres horas de pujo a la viva México! (o sea sin anestesia alguna) que no sirvieron pa nada. Porque es así, después de tanta preparación y convencimiento en pro de un parto natural y humanizado te frustras cuando te salen con que se acabó lo que se daba y a cesaria m´hijita!

Y sinceramente es que la lactancia materna es una maravilla. Es gratis, práctica, portátil, siempre esta calentita y no tenés que esterilizar ningún biberón. Además ese periodo me dejó los recuerdos más tiernos, reconfortantes y grandiosos. Y si mother nature no te dotó de glándulas grandes pues tenés asegurado un aumento de talla bastante significativo durante este periodo. También dejó recuerdos al estilo "tierra tragame"! porque mientras son los primeros días esta todo bien. Por lo general estas en el hospital, lidiando con que el sweet baby succiones como se debe para evitar futuras grietas en los pezones, etc etc. Pero cuando baja la leche, je! eso si que esta cañón!

A mi me pasó estando en casa. Mi madre estaba bañando a su primer nieto muy nerviosamente. El primogénito empezó a llorar y mi cerebro cocodrilezco desató una cantidad incontenible de leche. Resultado: estaba empapada! El baby llorando desgarradoramente (bueno, sólo llorando en realidad pero recuerden que era primeriza y además estaba muy susceptible), mi madre más nerviosa que nunca. Tanto reclamo y hormonas alboratadas hicieron que acabara llorando como mensa. JA ja!

Después de ese incidente me volví compradora compulsiva de protectores mamarios. Nunca más volví a empaparme de esa manera, pero no faltaron las veces que le dió hambre al primogénito en algún lugar público y pues, lógicamente, sacaba el siempre listo elixir. Y zas! que la leche brotaba cual fuente de Trevi. Te querés matar cuando eso pasa. El baby se sobresalta ante el chorro lácteo que le cae en los ojitos y una no sabe qué hacer primero, si calmar al heredero o procurar que la fuga cese de inmediato.

A mucha honra puedo decir que mi producción láctea era ISO 9000. El freezer/congelador se había convertido, en un par de días, en una cava de mamaderas/biberones / mamilas de 8 onzas (210ml) que lo ocupaban todo. Yo me “ordeñaba” con mi saca leche manual y tuve la suerte de no sufrir por escasez. Además eso de tener mi propia cava me dio la oportunidad de dejar al progenitor a cargo del sweet baby y yo salir a dar unas vueltas cuando el encierro y la demanda continúa se tornaban agobiantes.

Lo que nunca pude entender es a esas madres que cada vez que alimentaban a sus sweet babys se ponían cuatrocientos mil telas encima cual burka. Cómo hacían pa lidiar con tanto cosa sigue siendo un misterio para mi. Yo como siempre andaba con remeras/playeras perfeccioné la técnica. Con una sola mano desabrochaba el sostén maternal por debajo de la remera, levantaba lo suficiente para que el primogénito comiera a gusto y listo! No tenía que ir cargando ese pedazo de tela con mosquitero a modo de respirador que muchas se ponen en el hombre cubriendo por completo al pequeño comensal.

Fuí la orgullosa vaca lechera de mis vástagos durante un año entero. Pase con valentía el periodo en que aparecieron los temibles dientecitos, y saqué una fuerza inquebrantable cuando tuve que empezar a negarles el elixir porque ya estaban grandecitos pa seguir prendidos a la teta. Eso si, cada vez que veo a una mamá dándole pecho a su baby me entra una ternura maravillosa que hasta ganas de tener otro. Por suerte me dura unos minutos y vuelvo a la normalidad.

16 comentarios:

Lu dijo...

Chócatela, a mi me ha pasado lo mismo con mis dos hijas. QUé ganas tenía yo de estar embarazada de la segunda para poder triplicar mis tallas de sostén ja ja

Siempre he usado los protectores porque sino andaba toda mojada de leche o con un dedo en un pezón como si tapara un huequito, hasta que la nena quisiera tomar la otra teta.

Además he sido bien espontánea a la hora de dar la teta, donde mis hijas quisieran, cuando quisieran. Nada que aquí no, que te ve la gente. Fuera! Mis hijas tenían hambre.

A mi no me ha durado tanto la leche a pesar de tener tanta los primeros meses, ahora mi Ale toma teta y fórmula. Mi hija mayor hasta los siete meses sólo teta, luego la acompañó con la fórmula.

Un abrazo,

Lu
Mamá de DOS chancletas

Leo dijo...

Mencantóoooooooooooo, muchíiisimo este post, jajajajaj que recuerdos me trae, no podés ser así. Ojo yo no amamanté, pero ví como mi señora lo hizo y me traes vívidos recuerdos de mis pequeños.
Te mando un abrazote, y me gustó esa frase de que está como cañón, jajajajaja.
lo repito es mi blog favorito.
Yo fuí el primer coment jejejej
;-D+

madre histérica dijo...

Lu! ayer me leí tu blog completito! me encanto! no deje coment porque termine de leerlo a las 2 am jeje.

Che tal cual, eso de tapar el pezón porque salía sola jejeje, igualito!

Leo!!! ai que me pongo roja nene! gracias totales!!!!
Saludos a Ale! (y ya cuenten de que se trata el asunto secreto!!!)

Morena ( y cordobesa) dijo...

Acabás de consolarme con eso de que el calostro en realidad, no es cuestión de fe. Si no...mis hijos tomarán Coca Cola!!
Buenísimo el post!

Maguita dijo...

Qué suerte señora histérica, no, perdón, antes que nada señora madre! Lo mío creo que sí fue cuestión de fe y de empeño. Yo no fui una vaca lechera. Lo admito. Mi hijo a duras penas engordaba promedio 10 gramos por día cuando tenía que engordar 21... Y después de cesárea sin contracciones alguna (programada porque el niño estaba cabeza pa' arriba), obviamente el calostro no sé dónde estaba pero lo sacamos a fuerza de mi insistencia (24 horas el niño prendido al seno) y la suya, que succionaba con pasión.
En fin, es algo maravilloso!!! Comparto contigo. Pero también un verdadero apostolado. Yo corté a los 10 meses por falta de sueño. Lo tenía prendido cada hora, hora y media... (de noche). Ya no era vida!

Bandida dijo...

uy Dios! despues de leer este post, la verdad, estoy echandome atras con esto del "proyecto bebe" porque...asi como asi pelabas la teta en cualquier lado?
No te daba verguenza?
Tuve una amiga que tuvo un hija y me conto que la primera vez que dio de mamar, sintio que le estaban cortando las tetas. Tan asi es?

c. dijo...

Cierto cierto! me había olvidado el momento en que tenés un cumulo importante de leche y empieza a salir cual fuente y tu pobre bebe se termina atragantando!

Angie dijo...

llegue de casualidad, hoy una amiga mia fue madre por segunda vez, que raro no?
interesante tu blog

Ana dijo...

Como soy una cagona impresionable, estos post maternales me dan impresión. Ahora, si quedo embarazada, lo regalo al nene! (después de que nazca, eso sí... así aprovecho las dos tallas de más)

pupolina dijo...

Qué lindo post.

Mi madre contaba que mi hermano era flojo para tomar la teta. Cuando ella le daba el chico no tomaba, salvo que mi mamá apretara la teta y saliera la leche. Era muy vago!

Yo en cambio casi la dejo deshidratada a mi pobre madre! Succionaba muy fuerte, tanto que un día me llené la boca de sangre y era de su pecho, pobre mi madre querida.

Ahora yo me pregunto, que tengo un talle bastante grandecito.. ¿Dónde voy a comprar brasier para tanto? ¿Dónde conseguiré? Sálvame Diosito :s

Alejandra dijo...

Me sentí totalmente identificada, pero por suerte al igual que tu, lo de tener otro se me va rapidamente.
Ana, si no amamantas no te crecen tanto!!!
Yo pelaba la teta en cualquier lado, lo que me hacia gracia es como los hombres, que tanto les gusta andar mirando tetas, cuando uno la saca se ponen incómodos y no saben pa que lado mirar.
Eso realmente me divertía, jajajjaja

madre histérica dijo...

Morena: jaja pues es así. el calostro no se nota, pareciera que no tienes pero ahí esta. Es súper importante que tomen calostro.

Maguita: coincido con vos con que es todo un apostolado. Admiro tu tenacidad para dar pecho.

Bandida: la verguenza de pelar teta donde sea te tiene sin cuidado cuando escuchas y ves la carita que ponen porque tiene hambre.
Y sí,al principio duele un poco pero es hasta que tus pezones se acostumbran. Después es lo mas natural del mundo! No te espantes!

Angie: bienvenida! si, qué raro!ja

Ana: jajaja. entonces nunca veas esos programas de nacimienos que pasan en discovery.

Pupo!!! nena! mirá que tenías hambre nena!!!
Se consiguen sostenes... te lo digo yo que era como la chicholina!

Ale: Chin! así que el top secret no tiene nada que ver con la llegada de otro heredero???!!
Tal cual, los hombres no saben dónde meterse cuando te ven amamantar. De pura envidia tal vez?!

gracias a tod@s por comentar!

naco dijo...

Que pena no poder compartir la alegría de la lactancia.

Mi hija tomó muy poco porque era floja y le daba pereza mamar, además no forme pezones y eso le dió mas pereza todavia.

Pero usé el saca leche para el calostro y se lo di felizmente eso lo pasó.

Y eso de que cuando lloran la leche empieza a brotar es increíble. A mi me pasó los primeros dias porque ella se quedó internada en evaluación y yo sabía que lloraba cuando la leche empezaba a brotar. Era como un aviso.

Mi hija es una niña muy cara dicen porque tomó pura formula (en broma), pero yo me sentí muy triste y a veces hasta rechazada porque no le gustaba mi leche.

Y eso que a mi me quedaron tres tallas creo, porque tenia bastante y ella tomaba menos de 120ml. Pero la lata se la acababa en dos dias ... era muy exquisita mi hija. :S

Simplemente probaba mi teta y cerraba la boca como si le diera asco y si le exigía era una lucha atroz. Así, que con mucha tristeza tuve que resignarme a quitarle la teta y sacarme poco a poco la leche para que no se me haga una infección.

Espero poder disfrutar de la alegría de amantar en serio y no a medias como lo hice con mi primogénita (porque pretendo tener más... si Dios kiere).

No la culpo, seguro el sabor no le gustaba porque una vez me equivoqué y en vez de probar la formula para verificar la temperatura probé mi leche y no era muy rica que digamos. Talvez fue eso.

En fin, cualesquiera que hayan sido sus motivos simplemente los respeté.

Lo curioso es que ahora que ella está con 4 años, cuando se engríe conmigo se recuesta a mi costado y me chupa la teta o quiere que le de un poquin, obviamente hace el ademán, pero eso me llama mucho la atención.

Me ha encantado este post y por eso me atreví a comentar tanto aún cuando es la primera vez que paso por aqui.

Espero volver mas seguido (si usted me deja)

Saludos.

madre histérica dijo...

Naco! Hola y bienvenida. Gracias por compartir tu experiencia.
gustos son gustos... yo me tarde en quitarles la teta porque no habìa manera de que aceptaran la formula.

espero verte por acà mas seguido y gracias por comentar.

madre histérica dijo...

Naco! Hola y bienvenida. Gracias por compartir tu experiencia.
gustos son gustos... yo me tarde en quitarles la teta porque no habìa manera de que aceptaran la formula.

espero verte por acà mas seguido y gracias por comentar.

Maguita dijo...

bueno, en argentina ayer fue el dia de la madre... y no queria dejar de saludarte!!!! porque nos haces el aguante, nos entendes, nos levantas el animo y sobre todo, nos ayudas a reirnos de nosotras mismas! besos!