20/9/08

PRI!

Cuando una se estrena en esto de la maternidad se llena de anécdotas con el correr de los días. 365 días de novedades que contarle al amigo que te mira resignado mientras escucha las nuevas aventuras del sobrino postizo.

Cosas como la primera vez que te meo el baby cuando le estabas cambiando el pañal o cuando todo emocionado lo sostenías frente tuyo y zas! regurgita sobre tu ropa, o la cucharada de comida que te cae en la cara cuando empieza a "comer" solito.

Todo es nuevo. Tus reacciones también.

Yo recuerdo que llevaba ventaja en cuanto a reacciones desmedidas con el primogénito. Es que le dio por sentarse antes que a sus compañeritos de estimulación temprana. Lo mismo con la gateada y la caminada.

Entonces claro, me tildaban de exagerada. Y yo les ponía cara de vas a ver cuando el tuyo se rompa la jeta por primera vez! Pero, como buena madre primeriza, no era sobreprotectora ni exagerada, sólo era precavida. Por eso cargaba con mi tubito de árnica eficaz contra golpes y raspones. Mi cremita protectora solar hidratante factor 70, termómetro, tempra, algodón, botella con agua, 5 mudas de ropa,10 pañales, sombrerito para el sol, sombrerito para el frío, juguetitos varios, 3 mantintas, mordederas y mamadera de 210 ml con leche por si el lugar no daba para pelar teta elixir cómodamente.

Me acuerdo que sí se tropezaba y caía hacía el mayor de mis esfuerzos para no ir por él y levantarlo toda angustiada ante la posibilidad de que se rompiera un hueso o se clavara en el ojo la rama del árbol que estaba a 10 metros de distancia. Todo por darle seguridad y enseñarle que un raspón no es el fin del mundo, a pesar de yo lo sintiera así.

Por suerte a medida que van creciendo una se va alivianando. Los enanos van logrando mejor motricidad y ya no te la pasas tan al pendiente de lo que hacen.

Cuando nace el segundo ya somos una chingonas! Esquivamos meadas en medio del cambio de pañal, cargamos menos cosas cuando salimos y hasta que no veamos sangre no nos alteramos por una caída o similar. En consecuencia los hermanos del primogénito siempre son más seguros, más independientes. Son criados por una madre que ya no anda con el jesús en la boca.

Por eso lo ideal es tener al segundo antes que al primero. :P

8 comentarios:

Alejandra dijo...

Tenés todita la razón, pero en mi caso, si hubiera nacido primero la segunda, jamás hubiera tenido al primero. jajajajajaja

Carolina Melisa dijo...

Completamente de acuerdo :p

Tras de eso los primogénitos son demasiado delicados y mañosos. Y lo digo por experiencia de ser segunda que me bancaba que la comida esté caliente o la comida con cebolla.

Todavía tengo los recuerdos de mi hermano con 17 años diciendo: "maa, ¿me hacés un té?", "Maaa, esto tiene cebolla! qué asco", "Maaaa!!!!! Esto está muy caliente"


Yo salí campeona :D Es más, yo era menos propicia a que me sucedieran accidentes, puesto que cuando la madre sobreprotege al niño este depende de la madre sobre todos sus actos, es decir, le chupa un huevo todo, si total: "Mamá anda detrás mío con el botiquín de auxilios" Así fue que se llegó a un record de puntos de sutura por todo su cuerpo, y se ganó el apodo de "matambrito" y a sus 15 y 16 años se quebró dos años consecutivos los brazos, la segunda vez le cabió clavos de platino.

Cuando tu madre en cambio viene y te dice: "Jodete flaca" ahí te quiero ver, tenés unos 10 ojos.

Cynthia dijo...

Mi estimada: gracias por ponerme en tu lista de blogs ("estoy en la lista, ya me siento una vip") y con respecto al tema que nos compete, cumplo en avisarte que, contrariamente a lo que se puede suponer, los primigenios tienen mayor exito en la vida que los segundos. Muchos estudios evolutivos lo han comprobado, porque los padres parece que le dedican mas tiempo y mas paciencia al primero...y entonces los mayores salimos mas responsables, porque el mundo nos mira mas rigurosamente.

Juliusss dijo...

Siempre he pensado que es una falacia aquello de que a los hijos siempre se les quiere igual...

Al primero, se le quiere a lo bestia, comete uno muchisimos errores y en el proceso, ambas partes sufren, crecen y maduran...

Con el segundo, efectivamente, uno ya está más capacitado...

Ergo, Al primero se le quiere mucho, como a ningún otro... al segundo, se le quiere muchisimo mejor... (venga, reconozcámoslo, no tiene nada de malo)

Flor dijo...

Con el primero uno comete muchisimos errores.
Con el segundo, uno comete muchisimos errores que no cometió con el primero porque con el primero uno estaba ocupado en cometer los errores que evita cometer con el segundo mientras se ocupa en cometer nuevos errores con el segundo... lo loco es que hay arriesgados que se animan con un tercero!!!!!!!!

Carolina Melisa dijo...

Lo malo de ser segundo es que a veces te dicen cosas tales como:

"tu hermano/a a tu edad hacía esto, hacía lo otro. ¿Cómo puede ser que vos no puedas?, tu hermano a tu edad tenía un 10 en matemática! ¿Con qué cara me venís con un 9,50?"

Por suerte en mi caso no sucedió...muchas veces :S

Por otro lado, los segundos son más independientes, el problema es que al segundo, por ser más pequeño, suelen sobreprotegerlo. Más si hay una distancia de edad bastante grande entre el primero y el segundo.

madre histerica dijo...

Alejandra: igual yo! chino loco es la version reload del primogénito!!!

Caro: yo ya dije que vos eras una santa!!!!

Cynthia: Siéntase honrada jaja. Pues mirá,yo sólo sé que como madre te va mejor con el segundo, porque tenés más experiencia y menos miedos exagerados.

Juliusss: la experiencia hace al maestro.

Flor: jaujauaa.

Capullito de Alelí dijo...

Una siempre termina, o mejor dicho comienza, experimentando y usando al primogenito como conejillo de india, luego ya casi te vale madre, bueno no tanto tampoco, si el chico, el segundo, tercero o cuarto, se da de costalazos cada dos minutos.



Alelí.


Puedes estas contenta nena, ya van tres veces que t doy la razón. joder, me doy asquito.