25/9/08

Proceso de Aculturación.

Los días que amanecen nublados y fríos me levanto con una necesidad animal de tomar mate cocido, la sangre me lo pide. Entonces, más dormida que despierta voy directo a la cocina, pongo el agua a calentar, agrego yerba y luego acontecen las mismas tres situaciones sucesivamente.

Primero; me olvido. Todas las veces me pasa lo mismo. Me vuelvo acordar del mate cocido cuando escucho el crepitar del fierro caliente mojado por el líquido verdoso que se desborda. En los 10 años que llevó acá no hubo una sola vez que no me pasara lo mismo.

Segundo; me despierto. Justo en ese momento, cuando salgo corriendo otra vez a la cocina para apagar el gas que mantenía la llama encendida, es ahí que me despierto.

Tercero; me puteo. Porque la consecuencia de andar preparando el mate cocido sonámbula es la posterior e impostergable limpieza de la estufa/cocina.

El mate lo dejé hace mucho. Es una herida abierta que me quedó cuando dejé las pampas. Porque a mi eso de tomar mate sola no me va. Lo mío era el mate de grupo, de dos o más. Pero nunca sola. Me parece deprimente. En especial porque las charlas conmigo misma pueden tornarse muy densas.

Miotro tuvo a bien adaptar algunas costumbres sureñas, pero no todas. Por ejemplo, la función por excelencia del hombre argento; de levantarse y poner la pava y después llevarte el mate mientras una sigue calentita metida entre las sábanas, eso nunca se le dio. Y yo le expliqué que eso es causal de divorcio en Argentina pero ahí me sale con que estamos en México y esas tonterías. Pero eso sí a los alfajores, la carne, los vinos, a eso no le opone resistencia cultural alguna.

Así que con mucha resignación dejé empolvarse el termo, la bombilla y el mate en el fondo de la alacena. Todavía se me pianta un lagrimón cuando los veo ahí a los tres enseres abandonados…en fin. No me quedó otra que optar por el mate cocido.

El sueño de toda madre histérica y además migrante es transmitirle a sus herederos las virtudes de la tierra que la vio crecer a una. Y si algo me hizo crecer a mí fue el mate cocido. Desayuno obligado de todos los días de mi primaria, secundaria y universitarios. Recordemos que el mate para mí es una cuestión de socialización.

La primera vez que le presenté, en una hermosa taza de colores , el famoso té argentino (con sus correspondientes abundantes cucharaditas de azúcar de iniciación al rito) a mi primogénito hizo tres cosas:

1. lo miró con cara rara
2. lo probó con desgano
3. y lo escupió con un sonoro puaj!!!

Mi primer instinto fue llevarlo ante la corte rioplatense y juzgarlo por alta traición a la milenaria diosa Yerba Mate. Estaba dispuesta a entregarlo a las fuerzas de conversión y desprenderlo de la resistencia cultural mexica. Yo tenía que convertirlo a la santa trinidad del dulce de leche, el mate cocido y la empanada!

Por ahora he vencido en la lucha del dulce de leche frente al aplastante ejército de la CA JE TA (sí señores. Los mexicas pueden ser muy guarros a la hora de nombrar un dulce hecho de leche de cabra). También he vencido en la batalla de las quesadillas contra MIS empanadas.

Pero sigo siendo derrotada en cada batalla que presento por el honor y tradición del mate cocido mañanero.

23 comentarios:

Juliusss dijo...

Querida Madre Histérica:

No puedo sentir tu nostalgia, pero puedo dimensionarla.

La frase que más me llamó la atención de tu post fue "porque las charlas conmigo misma pueden tornarse muy densas"; y eso si que lo entiendo perfectamente.

Efectivamente, nosotros los mexicas tenemos ritos y cuestiones arraigadas muy diferentes a las argentinas y utilizamos nombres como "CAJETA" (la cual, por cierto, debe encantarles a tus hijos tanto como a mi).

Hace algunos años trabajé en la SECTUR, y en alguna ocasión conversaba con una secretaria de la embajada de México en Argentina, y jamás olvidaré la esencia de su plática, cuando supo que hablaba de México, lo primero que dijo fue: "¿cómo está mi México lindo, mi ángel de la independencia, mi paseo de la reforma, el metro? ¡no sabes cuánto diera en este momento por unos buenos chilaquiles bien picosos y con mucho queso!" En ese entonces, no dimensioné -como ahora lo hago con tu post- lo dificil que puede ser vivir fuera de tu país, de tus raíces, de todo lo que te formó... y de algo tan sencillo (pero tan importante) como una taza de té...

Vaya, para ti, mi solidario apoyo en tu resistencia cultural...

madre histerica dijo...

juliusss! gracias!!!! :)

al final despues de unos años ya no se es de un sólo lugar. cuando voy para el sur podés creer que también extraño unos buenos chilaquiles con chipotle?

Ana dijo...

Madre (insisto con lo que dije en mi blog, siento que le hablo a mi madre!): tu blog no entra en la categoría que mencioné en mi espacio. Genial lo tuyo, me cagué de risa!

Andá pensando que por ahí, sólo por ahí, tenés una especie de TOC encubierto... jajjaa.

Beso grande y gracias por pasar por mi blog!

Carolina Melisa dijo...

Sabés que ahora recién me acostumbro al mate yo... 19 años, pero no tomaba mate antes, vivía a té con limón (me encanta el limón)

Acá en casa de mi novio mi suegra es bien argenta, mate amargo se ha dicho. Y ahora me estoy adaptando. Qué loco ¿No?

Carolina Melisa dijo...

Creo que siento realmente tu pena. Pues yo estoy pasando algo similar, aunque en menores dimensiones, el cambio de pueblo.

Es difícil adaptarnos a nuevas costumbres. Y aún es más difícil abandonar las nuestras.

Más de una vez por algún acto repentino de nuestros hábitos la gente nos queda mirando extrañadísima, sin entender por ejemplo en tu caso ¿Cuál es la gracia de tomar agua caliente de una bombilla?

Pensar que si hoy nos fueramos por ejemplo a Rusia y nos casaramos con un ruso, en el momento en el que el ruso nos presenta a un grupo de amigos nosotras estiramos el pico en señal de besarle la mejilla (Costumbre que nosotros, los Argentinos y algunos otros latinos adoptamos para saludar informalmente) ¡Un espanto se llevaría esta gente! "¿Y esta loca qué me quiere besar?"

Hoy me metí en tu piel, vi con tus ojos a tu hijo escupiendo tu patria y tu historia, viendo la cara de asco y repulsión... ¡Ay qué ganas tenía yo de matarlo!

Pensar que con mi marinovio tenemos pensado irnos a vivir lejos... y ya sabes a lo que me refiero. ¿Qué será de los hijos que yo tenga?

madre histerica dijo...

Bienvenida Ana!
Je, me imaginaba que no entraba en la categoría. Era mi forma de hacerte venir a ver el mío juajaua, caiste! ;)

Caro! Si es difícil adaptarse pero te adaptas. Ya te verás dentro de unos años mostrándoles el mate a tus enanos jeje.

Maga... dijo...

A mi el mate sola no me da pena... me da fiaca...

Y es mas, fuera de argentina, se me tapa la bombilla.

Ufa...

Lorena dijo...

Eugenia
Ayer me acordé de vos cuando mi esposo vino a decirme que en el superama hay alfajores Bagley. Y ahora cuando paso a contarte veo el post del mate cocido.
Sabías que en la tienda gourmet del Palacio de Hierro y en la Europea venden las cajas?

Espero encuentres los alfajores!
Saludos.

Leo dijo...

El mate. otro tema para mi blog, lo dicho, fuente inagotable de inspiración, jejejeje ;-D
Saludillos a todos.

madre histerica dijo...

Lorena!!!!!
En qué superama!???!! no me podés soltar la info así a medias!!!Dirección, coordenadas geográficas, latitud y longitud!!!

Te dejo, me voy a dar vuelta de cabeza palacio de hierro hasta que aparescan las cajas!!!!
Te ganaste un pedazo de mi corazón con esto de los alfajores.Sos una santa!!! gracias!!!!

celegiqui dijo...

Con todo respeto, pero los argentinos son, a mi juicio, los primeros negadores del mate. Yo vivo fuera de Uruguay y sigo dándole; ya en la oficina todo el mundo entiende que no es una droga. Y no, el mate no se toma ni con palitos ni con azúcar ni con ¡oh, clímax de la profanación! yerba de sabor limón. Un uruguayo indignado con su novia argentina (y con humor).

Lorena dijo...

Hola!
No sabría decirte, lo del superama se lo comento su jefe argento, nosotros todavia no fuimos a ver. El supongo que habla de algun superama cerca de su casa (por san jerónimo)

Si veo o me dicen en cuál, te cuento.

Saludos, Lorena

madre histerica dijo...

Lorena: no te preocupes, ayer mismo mandè en misión de exploración y conquista a miotro con orden de no atreverse a regresar sin una docena de alfajores en mano.
Su intenerario incluía sucursal de las Aguilas, patio pedregal, churubusco, san jerònimo, C.U.Terminó por encontrarlos en Acoxpa. jijiji!!!

madre histerica dijo...

Celegiqui! Bienvenido!!!
Ahhh no sé, ustedes porque son re amaretes y tienen que andar cada quien con su termo bajo el brazo. jeje

Leo dijo...

No es de amarretes es que no se puede andar con la pava bajo el brazo porque te quemas.
Espero que te hayas dado cuenta del detalle.
Hace días que no posteas es que andás histérica? jejejeje ;-D

Juan dijo...

a mi me da la impresion que el mate en Uruguay causa adiccion, eso de tomar mate en todos lados???. No sera que le llaman mate a otra cosa????, tambien es verde y es hierba

Alejandra dijo...

jajajajaja
No Juan, no le ponemos nada al mate, más que yerba mate. Es que es casi un ritual de iniciación a la madurez!!!

Martín Lebuchorskyj dijo...

Mientras leía tu nota, tomaba mate en soledad y al llegar a ese punto donde hablás de la densidad pensé "Carajo! Es cierto, y que suerte tengo con mi inmunidad a esa densidad del monólogo". Brindo por eso!

madre histerica dijo...

Leo: Obvio que ando histérica, soy madre!!! jajaja
Ai che, no postié (se conjuga así?) porque fue fin de semana. Que lector más exigente! :P

Martín, bienvenido Sr!

Juan dijo...

Alejandra, no me convences, yo creo que asi como algunos se hacen brownies de mota (marihuana) los uruguayos se la beben como mate. jajaja.

Pero bueno aceptando que es un ritual de iniciación a la madurez, como dirian en el cono sur " che que proceso tan largo"

saludos de chilangotitlan

Maguita dijo...

yo estoy tomando mate solita en este momento, y dentro de un rato pienso llevárselo de contrabando al hospital a mi amiga "compaesana" (como dicen acá en italia) que acaba de parir, lejos de su tierra. Ah, para que te mueras de envidia, en realidad no tomo mate sola, mi primogénito aunque aun no tenga el añito YA ama el mate. Y con bombilla!

madre histérica dijo...

Maguita: saludos a tu amiga, qué bueno que ya esta mejor!
Mirá nena, no te das una idea como te envidio en este momento!!!! hoy intenté darle mate cocido al chino loco de 3 años y me lo desprecio el muy turro!!!!

Capullito de Alelí dijo...

Yo vengo desde el blog de Leo, y a pesar de haberte divisao por otros lados, por cosas que mi razón no logra comprender no había entrado antes, supongo que será por ser tan vaga, maldita mi estampa!


Genial tu forma de escribir, graciosa, sutil, ligera, divertida, real, espotanea, y no digo más.


Sigo leyendo.


Alelí.