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16/1/09

Comprus interruptus

Pocas veces me da por ir de compras. Pero hoy, justo hoy que las tiendas están al 50% de descuento y a 12 meses sin intereses más un 20% más de lo ya rebajado, no pude resistirme.
En especial porque todo lo rebajado es de verano y aunque esté haciendo un frio de aquellos por estos lares, se me aproxima un viaje al sur del sur pronto... ergo me venía como anillo al dedo.

Eso sí, a mi me gusta ir de compras sola o con amigas. Mis vástagos tienen la decencia de negarse acompañarme en estas incursiones y yo la decencia de no torturarlos durante horas mientras veo vidrieras. Es un acuerdo que contribuye a mi paz mental y a mi economía porque no siempre tengo con quién dejarlos.

Hoy no era la excepción peeeeroo dado que el progenitor no esta desasnando futuros ingenieros ocurrioseme decirle.

- Gueroooo....oye, hoy pasas vos por los chicos a la escuela. Así puedo ir por mi vestido veraniego, ok?
- si, bueno. Yo paso por ellos.

Tres horas más tarde, cuando estaba probándome el vigésimo vestido, suena mi celular.

-Sra, se puede saber por qué no han pasado a buscar a Chinos Loco???!!!! El niño esta dormido y yo ya me tengo que retirar.... el horario de salida fue hace 1 hora!!! - reclama la voz de la maestra loca.

Aún sigo pensando cuánto tiempo le costará salir de esta al progenitor!!!!
Se aceptan sugerencias.

26/8/08

De los otros

En esto de la maternidad, para bien o para mal, se incurre en la necesidad de contar con un otro.

Por genética el otro debe ser del género opuesto al de una, es decir: hombre. No queda otra.

Forma parte de los elementos básicos y necesarios para procrear otra vida y ayudar a la transición de mujer a madre histérica.

Las características del otro influirán en un 50% en el carácter, humor, aspecto físico y gustos de la descendencia... así que la elección del otro puede llegarse a ver como una empresa riesgosa. Peero a veces dejamos de lado la solemnidad que esta búsqueda requiere y terminamos con el primer o tercer otro que nos llena la oreja de palabras dulzonas. En ocasiones la empalagosa verborragia es innecesaria debido a los abundantes arrumacos y besos recibidos. Son momentos en que el calentamiento global se incrementa considerablemente.

Su presencia regularmente es requerida en tres dimensiones y por lo general en posición horizontal, aunque también se agradece la variedad de posiciones. (por favor, así de buena onda lo digo, sean originales, si? por favor!!!)

Otras tantas su aporte es otorgado en forma anónima, impersonal e higiénica en su banco de semen más cercano previo pago del protocolo de inseminación just for you. Lo cual ha sido un gran aporte para muchas mujeres deseosas de ser parte de esta logia.

El otro es, por ende, una parte importante de la histeria materna. Su reacción, acción e inacción ante la llegada del sweet baby determina en parte nuestro stress de todos los días. (la otra parte la aportan nuestras propias madres y los sweet babys, of course!)

Están los otros que llegan, dejan su aporte y nunca más les ves el pelo. Los que son de reacción lenta, como el mío, pero que después agarran el patín. Los que se vuelven hipocondríacos a partir de la primera temperatura alta que tiene el heredero. Los que reaccionan, asumen y después se hacen como el que la virgen les habla. Los que se embullen en una paternidad exclusiva y no te dan ni la hora. Los que se ponen celosos y reclaman. Los que no logran superar la etapa de soltería. Los que se quedan en casa con los vástagos. Y los que pasan por casi todas y cada una de las etapas descriptas anteriormente.

Los otros son todo un caso. Dan dolores de cabeza, de coure, cuerpo. Agotan, excitan, enfurecen, lastiman, sanan, apapachan/miman, enloquecen y tranquilizan.

Los otros han decidido por nosotras durante mucho tiempo y también han luchado cuerpo a cuerpo por y con nosotras. Como en todo, hay algunos otros que valen la pena. Hay otros que es mejor tenerlos lejos...mientras más lejos mejor.

Y me puedo poner cursi y decir que son "la media naranja", "el roto para el descocido", "el peor es nada". Lo que se les ocurra. Ya lo dije en otro post, serán lo que sean pero tienen su lado amable y nos gustan ( a menos que seas lesbiana). Sin embargo no puedo negar que estamos conviviendo con unos otros distintos en estas últimas décadas. Tuvieron que evolucionar hacia una nueva masculinidad. Replantearse estrategias ante estas nuevas mujeres que somos superwomans y damicelas, que siguen esperando al caballero que les regale una rosa.

Estos otros de hoy en día son así porque nuestras madres (locas como ellas solas) revolucionaron los esquemas. Por eso cuando pienso en el tipo de otros que serán mis sweet babys, tiemblo al pensar que son hijos de una madre histérica.

24/7/08

Ellos. Los otros.

Yo no sé bien qué les vemos. Algo, evidentemente, les vemos.

Ellos, los otros, son los que más de una vez nos rompieron el corazón, nos llenaron de alegrías, nos hicieron ruborizar, nos elevaron al status de diosas y también nos bajaron de un ondazo.

Ellos, los otros, son un espécimen sin demasiadas sorpresas. Ya medio les agarramos la mano. Ya sabemos de qué lado masca la iguana... pero siguen sorprendiéndonos.

Mi él, mi otro, me sorprendió por primera vez una tarde de invierno mexicano. (o sea un otoño argentino). No hacía taaanto frío, ni soplaba viento del sur, ni había onda polar con sensación térmica bajo cero. No, no. Pero cuando yo le pedí que pusiera a lavar la ropa en el LAVAROPAS!!! (no sé que hubiera pasado si le decía que lavara la ropa a mano...) Él dijo:

- Me duele la garganta, tengo anginas.... no ves que no puedo hacer nada?!!!! (sic.)

Yo me quedé parada en medio del living (argentinismo que refiere a la "sala" mexicana), inmovilizada ante tal verdad revelada. Por poco y cómo si se me hubiera anunciado el arcangel gabriel. Ahí fue cuando el telón de HOMBRE se desplomó.

Mi otro, no era mas que otro niño al que había que apapachar (mexicanismo que refiere a la acción de hacer mimos). Prepararle la sopa de pollo cuando esta enfermo, y mandarlo a la cama cuando tiene fiebre, aún cuando el termómetro marque 37.3.

18/7/08

El aviso

Cuando en mis inocentes y juveniles 23 años me dí cuenta de que estaba embarazada tuve dos reacciones. Un lado de mi cerebro decía FELICIDAD-FELICIDAD-FELICIDAD. El otro lado gritaba PELIGRO-HUIDA-SOCORRO-PELIGRO.

Pero una, por suerte, es mujer. Así que hechada pa´ delante, como somos todas, salí del baño con la prueba de embarazo en mano a vociferar mi incipiente maternidad.

En la sala se encontraba tirado en el sillón mirando la tele (más no el fútbol!!. Evídienme, soy de las pocas que tienen un espécimen al que no le apasiona el fútbol!!!) el progenitor del primogénito. El que, como él dice, puso los planos y yo la manufactura. (Lo que no sabe es que yo rediseñe, mejore los planos y cree el hermoso hijo que tenemos).

El susodicho "diseñador" estaba en realidad haciéndose el que veía la tele. Porque la mera verdad es que estaba aterrado ante el resultado. Y en su cerebro una parte decía TERROR- TERROR- TERROR y la otra mitad gritaba TERROR-TERROR- TERROR!!!!

Tan petrificado estaba ante la idea que por más que saltaba frente a la imágenes de discovery channel, el tipo no reaccionaba!!! Así que tuve mi primera acción maternal, mi primera práctica profesional antes de graduarme como madre nueves meses mas tarde.

Recuerdo haber apagado la tele, sentarme junto a él y mostrarle con paciencia divina el rectángulo blanco con ventanita que mostraba dos líneas rosas. Y con vos dulce, reconfortante y pausada le dije:

- mirá guero. Ves estas dos líneas? Eso quiere decir que estoy embarazada.
- ....
- entonces, mi amor, voy a ser mamá y vos vas a ser papá.
-....
- Bueno, guerito, vos quedate acá tranquilo que todo va a estar bien. Si? Querés que te ponga la tele otra vez?
- ..... - medio movió la cabeza diciendo que sí.

Dos semanas después el tipo seguía sin reaccionar. Su mejor amigo se enteró que iba a ser "tío" hasta la tercera semana, cuando entre charla y charla de grillos (política) le susurró su próxima paternidad.

Al principio pensé que el tipo lo que menos quería era ser papá. Pero cuando al fin le cayó el veinte y se le pasó el susto tuvo las reacciones típicas del primerizo.

- Gueera, no cargues esa bolsa que te va a ser daño!
- Pero si sólo tiene una bolsa de pan!!! dejáte de joder!