13/2/10

personajes que una se encuentra.

Rara vez voy a la peluqueria. En serio. La última vez fue en septiembre cuando estuve en baires y salí furiosa. Será que ya estoy muy mexicanizada pero no me gustò que el peluquero me tratara a los pedos y con mala cara cuando le dije que solo quería cortarme las puntas para mantener el largo que tanto me habia costado tener.

El miércoles pasado dejé a los chicos en su terapia de lenguaje y raje a la peluquerìa mas cercana. Salí con el pelo corto y los oídos palpitandome.
No, no es que escuchará mejor por la ausencia de pelo. Más bien fue la fortuita suerte de que hubiera otra clienta, habitual ella por supuesto, sentada ojeando una revista de recetas dietéticas con ganas de conversar.
La tipa no dejó de meter bocado en los 40 minutos que llevó lavarme el pelo,cortar y peinar mi ahora corta melena. Y pa terminarla de amolar la señora no tuvo mejor idea de cotejar si mi acento era efectivamente de algún otro país... fue cosa de contestarle que sí para que se largara con bruto rosario de preguntas sobre la pastelería, la patagonía, los argentinos, la carne, el cuero, la seguridad, la inseguirida, la ciudad de Buenos Aires y la mar en coche.
Y una servilleta que osa asomarse una vez cada tanto, ojea revistas de chismes a velocidad rayo (sólo miro las fotos) o llevo un libro, se entrega  a las tijeras del peluquero, sinceramente no va con las pilas puestas para hacerle mas amena la espera a la doña que tiene todo el tiempo del mundo para ir a un lugar a que le pinten el pelo y se aguante su perorata.

Será posible que el sólo escuchar alguien parlotear sin tomar un respiro pueda dejarte mentalmente agotada???? 

7 comentarios:

JulieFernn dijo...

Ehm... sip. Y estoy pensando en dos parientes de sangre míos.
Cuando empiezan a hablar, te dan ganas de hacerte una lobotomía con una cuchara de té.

Por lo menos te gustó el corte?? Digo, pa' q no salieras perdiendo tanto!

Leo dijo...

jajaja y bueno el pelo hay que seguir cortandoselo

Bandida dijo...

si, se puede quedar agotada de escuchar a la gente que no tiene otra cosa que hacer. Te entiendo y te comprendo, Madre histerica.
por eso yo voy a la peluqueria una vez al año (para mi cumpleaños) y le hago un reportaje al peluquero, para evitar que me hablen las otras mujeres.

Alicia Seminara dijo...

Qué paciencia tenemos a veces, no? Más cuando no se tiene un diálogo sino a una persona que monologa!

Caracol dijo...

foto, foto!
dale Monti, a ver el new luk!

Mariana dijo...

Los monologos (de otro sobretodo) son bastante aburridos. Yo voy a la misma peluqueria hace 5 años y como voy cada 2 meses, ya a esta altura soy de la casa. Cuestion es que vamos los 3 a la vez siempre: marido, hijo et moi. Asi que basicamente tomamos por asalto la pelu de barrio, tomamos cafe, comemos caramelos, charlamos boludeces mientras que el hijo juega a barrer pelos y nos vamos contentos. Pero esto es de pueblo chico...

María Laura dijo...

Parece que acá nos juntamos las raras...
Podés creer que yo también odio ir a la peluquería? igual que bandida, voy una vez al año y trato de ir a la hora que no hay nadie...